Biohackers, biohackers everywhere

jueves, 29 de marzo de 2018

Así tal cual, últimamente ya no soy sólo yo. En muchos países, medios, conferencias, sitios web, etc. están hablando de biohacking. De hecho, nosotros también lo hemos hecho en un #11PathsTalks que, si aún no lo has visto, te recomiendo hacerlo. Pero, ¿qué es el biohacking?

Compuesto por las palabras “biología” y “hacking”, es una "práctica cuyo propósito es el acercamiento de la ciencia a la ciudadanía; trasladando los laboratorios de investigación a los garajes u hogares del público general(1)".

Hay muchos conceptos asociados, pero el más importante es “DiYBio (Do it yourself Biology)”. Se trata de una nueva practica “científica” en la que los que formamos parte de ella convertimos nuestros organismos o el de otros seres vivos en auténticos laboratorios. El objetivo no es otro que ampliar las capacidades del ser humano, tanto físicas como mentales, y poner la ciencia al alcance de todos. Hay una definición de Ellen Jorgensen (Bióloga Molecular) que se convirtió a Biohacker que dice así:

Es un movimiento que defiende hacer la biotecnología accesible para todos, no únicamente para científicos y gente en los laboratorios del gobierno. La idea es que si se comparte la ciencia y se les permite participar a diversos grupos, esto podría estimular la innovación. Poner la tecnología en las manos de los usuarios finales es en general una buena idea, porque ellos tienen la mejor idea de lo que son sus necesidades. Y aquí tenemos esta tecnología muy sofisticada encaminándose, todas estas preguntas asociadas sociales, morales y éticas, y nosotros los científicos no servimos para tratar de explicar al público qué es exactamente lo que estamos haciendo en esos laboratorios. Entonces, ¿no sería maravilloso si hubiera un sitio en tu barrio dónde pudieras ir a aprender sobre estas cosas, mediante la experiencia?

Partiendo de la base de que el organismo es una máquina, por supuesto, puede mejorarse o “hackearse”, desde la secuenciación de genomas a la implantación de dispositivos electrónicos sub-dérmicos, o incluso poniendo a prueba el organismo con ensayos físicos directos como la exposición o inyección de elementos químicos (por ejemplo cloro E6).

Para mí y siempre que me lo preguntan lo explico así, el biohacking es “ciencia” porque, la verdad, no es una práctica científica, ya que se basa en la metodología DiYBio. En simples palabras, es hacerlo en la casa con amigos, “ciencia” que tiene por objetivo mejorar las capacidades del cuerpo humano usando la tecnología.

Un poco de historia
Los primeros experimentos y Cyborgs (que la RAE define como un “ser formado por materia viva y dispositivos electrónicos”) se remontan a los años 60.

En animales, el pionero fue el Dr. Joseph A. Gengerelli (1957), con su Ratón Cyborg. Una antena de radio conectada al cerebro permitía al roedor seguir instrucciones que le provocaban pequeñas convulsiones debido a las señales.

Ratón Cyborg imagen
Ratón Cyborg del Dr. Gengerelli (1957)

Unos años mas tarde, se realizaba la primera investigación sobre aplicaciones de biohacking en rehabilitación de personas, y se realizó en el Case Institute of Technology, a principios de la década de 1960. Un exoesqueleto motorizado, fijado al piso, se controlaba a través de una fuente de luz montada en la cabeza, que activaba sensores de luz en el ambiente. Este dispositivo podía realizar tareas preprogramadas o ser movido directamente por el individuo. Este trabajo condujo al brazo Rancho 'Golden', desarrollado en el Rancho Los Amigos Hospital, en 1969. Una órtesis (según definición de la Organización Internacional de Normalización (ISO), es un apoyo u otro dispositivo externo (aparato) aplicado al cuerpo para modificar los aspectos funcionales o estructurales del sistema neuromusculoesquelético). Estaba accionada por seis grados de libertad que usaba siete conmutadores de lengua, en un modo secuencial, para maniobrar con éxito un brazo mecánico en el espacio. Este primer prototipo dio vida al The Rancho Electric Arm (REA), en 1972, que era un brazo mecánico con más prestaciones y que termino en un proyecto en la NASA.

The Rancho Electric Arm imagen
The Rancho Electric Arm (REA)

Esos fueron los principios, sin embargo, el auge de este movimiento fue durante la segunda mitad del año 2000 gracias a varios factores. Uno de ellos es el desarrollo de una red de hackerspaces, donde a partir de 2005 se empezaron a realizar experimentos demostrativos de técnicas biotecnológicas en Estados Unidos. No fue hasta el periodo entre 2008 y 2010 en que la biología DIY comenzó a desvincularse de la biotecnología corporativista y de competiciones académicas como iGEM, hasta llegar a diversificarse e internacionalizarse.

Los laboratorios de biología DIY están presentes en al menos 21 países en el mundo, sin contar con los individuos u otro tipo de organismos que la practican. Los principales laboratorios están concentrados en América del Norte y Europa, aunque también existen en Asia. También destaca el abaratamiento en los últimos años del material de laboratorio para realizar experiencias de biología, así como la posibilidad de creación de alternativas de bajo costo o de recuperar material usado de laboratorios profesionales y académicos. En este sentido, la biología DIY utiliza las posibilidades del movimiento de código abierto, a través de internet, para la transmisión de información sobre métodos y materiales de laboratorio.

Las analogías entre la informática y los sistemas vivos son muy frecuentes en este movimiento, aunque éstas podrían revelarse como limitadas al cabo del tiempo ya que la complejidad de la vida es muy superior a la de la informática. (fuente: Wikipedia)

En la actualidad
Aluciné con esta “ciencia” cuando vi el 2013 un TeDx llamado “biohacking -You can do it, too” de Ellen Jorgensen. Me permitió conocer lo importante que era y el gran potencial que tenia para la humanidad. Fue entonces cuando me puse a estudiarlo durante 3 años hasta hoy.

Actualmente, vemos la palabra biohacking en muchos sitios web, noticias, conferencias, etc. Y casi todos somos biohackers. Yo, personalmente, tengo 2 implantes de chip en mis manos: en la mano izquierda un chip RFID que me implantó Amal Graafstra en la Villa de biohacking de Def Con24 y con el que puedo abrir la barrera de acceso a mi condominio. Además, me permitió realizar mi primer proyecto de biohacking llamado “Abrir la barrera de acceso como Magneto, aumentando la seguridad”. Por otro lado, en la mano derecha tengo un chip NFC que me implantó Janine Medina en 8.8 Resistencia, y un par de proyectos pendientes.

Implante de chip RFID imagen
Probando el implante de chip RFID en mi mano izquierda

Hoy, ya existen cumbres o congresos como el Biohacker Summit que se organiza en Estocolmo este año. o la primera conferencia de Body Hack que se lleva a cabo en Austin, Texas (EEUU) llamada BDYHAX. El año pasado, en Def Con25, en vez de ir a los tracks de las conferencias principales, tomé la decisión de ir a la Villa de Biohacking, y como dicen mis amigos españoles, ¡flipé! Este año lo volveré hacer, las charlas fueron increíbles, pero la que más me gusto, fue la keynote llamada “The Moral Imperative of Biohacking” de Tim Cannon, donde nos planteó que el biohacking puede tener consecuencias mucho más serias que las tecnologías tradicionales y que es fundamental que como comunidad analicemos e intentemos abordar las implicaciones éticas del biohacking. En Chile, el destino me hizo conocer a Rodrigo Quevedo y su proyecto Overmind que permite a una persona discapacitada controlar una silla de ruedas a través de ondas cerebrales.

Otro experimento y cortometraje que los invito a ver es el de Josiah Zayner, un ex científico de investigación en biología sintética de la NASA, que ingresó en una habitación de hotel y en el transcurso de cuatro días, realizó un experimento extremadamente arriesgado en sí mismo. El objetivo fue reemplazar por completo todas las bacterias que estabans dentro de su cuerpo.

El último caso y quizás el más polémico que ocurrió, fue justamente en BDYHAX2018, en febrero de este año, donde Aaron Traywick, biohacker y CEO de la compañía Ascendance Biomedical, se subió al escenario, se bajó los pantalones, y se inyectó en el muslo una vacuna con un tratamiento de herpes experimental frente a una audiencia en directo. El experimento fue transmitido en Facebook Live el 4 de febrero.

Como ven, ya no somos pocos, los invito a investigar mas sobre biohacking y DiYBio, que, en mi opinión, innegablemente irá en aumento y será parte de nuestro futuro, ¿te quieres quedar fuera?

Mientras tanto, los invito a conocer más sobre los #11PathsTalks y cualquier tema relacionado con la seguridad de la información en nuestra comunidad.

Gabriel Bergel
CSA - Chief Security Ambassador

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