Curiosa secuencia de (des)instalación de un adware

lunes, 16 de septiembre de 2013

Bubble dock es un conocido programa que se mueve en esa línea gris por la que se pasea mucho software: promete alguna funcionalidad interesante y al final la ofrece (o no), pero a cambio utiliza todo tipo de técnicas para o bien obtener información del sistema y venderla a publicistas, o bien bombardea con más anuncios y otros programas. Puede llegar a ser muy molesto. Y lo que más odia, es que lo eliminen.

Bubble dock ofrece una barra parecida al Dock de Mac OSX para Windows. Pero en realidad es un adware en toda regla. Cinco minutos usando el sistema con Bubble Dock instalado bastan para ser hostigado con todo tipo de publicidad, sufrir un secuestro del buscador de los navegadores, ser invitado a concursos falsos, y machacar al usuario con páginas que piden datos personales. No demasiados motores detectan el instalador como adware, lo que hace pensar que quien sea que produzca el programa, se trata de una de esas empresas de dudosa reputación que ha conseguido instaurarse en la legalidad.

Lo normal en este tipo de software es que se encuentren asociados con otros programas de similares y que, durante la instalación, se busque pescar al usuario incauto. Esta secuencia de pantallas que piden permiso para instalar otro software son las típicas trampas para el usuario impaciente.

Intentando instalar software adicional. Atención a la traducción "Salva dinero..."
 Mientras se utiliza, el programa entorpece cualquier acción en Windows.

Buscadores modificados similares a Google, molestos pop-ups y un agente que sugiere publicidad y programas desde el systray
Pero si, harto de tanta publicidad, se decide desinstalar el programa... (y esto es lo curioso) también intenta cazar al usuario más impetuoso. Invita a instalar hasta cuatro programas diferentes mientras se está desinstalando Bubble Dock... Cualquier despiste o dedo rápido hacia el "siguiente" culmina en justo lo contrario de lo que se desea. La secuencia es esta (aunque pregunta a un servidor online qué programas ofrecer y varían en cada caso):

Las traducciones son bastante malas
Para finalizar, pregunta por qué se ha desinstalado el programa..


 Esta modalidad (en la que el proceso de eliminación enmascara otras instalaciones) va un paso más allá en el "adware de acompañamiento" que financia muchas empresas que ofrecen los programas de forma gratuita. Suponemos que no es nuevo, y aunque el hecho de usar esta técnica caza-impacientes también durante el proceso de desinstalación sigue siendo legítima estrictamente hablando, resulta todavía más cuestionable desde el punto de vista ético. 

Afortunadamente se soluciona de una manera relativamente sencilla. Aprendiendo a leer y desmarcando todas las casillas activas por defecto.

Sergio de los Santos

1 comentario:

  1. Después de haber desactivado TODAS LAS CASILLAS parece que al final he logrado desinstalar. Esperemos que sea definitivo.

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